cuando al verse se ve una luz
en el espejo
los lugares y las cosas se vuelven personajes
y el observador que apenas nombres vocifera
es como un espía
de lo que todos ven pero nadie ha mirado
El poeta es un espía
que convocado a su propia luz
se adentra en lo otro
como haciendo de lo que espía
su propio chivo expiatorio
El deber que convoca
no es una deuda que se salda con el espionaje
el deber es un sentido
de ser espiado en tanto que él mismo pueda expiarse
Nosotros, autoproclamados poetas
en el espejo vemos sino espejismos
propios y ajenos
y de fondo un farol
hecho de palabras.
Nosotros, autoproclamados poetas.
somos apenas personajes
de un cuento que siento propio
se cuenta ajeno
como todo
lo que es lenguaje.
